Muharram es el tercer festival importante de Paquistán, luego del Id Grande y el Id Pequeño
Se trata de un festival de la secta chiita, una de las dos principales en las que se divide el Islam. Se observa parcialmente sin embargo en todo Paquistán
Dura diez días y rememora el martirio de Hussein, nieto de Mahoma. Este trágico episodio ayudó a cristalizar el cisma entre las dos sectas del Islam, la chiita (minoritaria) y la sunnita (mayoritaria)
Los chiitas (“separatistas”) sostenían que el liderazgo del mundo Islámico debía recaer sobre los descendientes físicos de Mahoma como Hussain, hijo de su única hija Fátima. Pero tanto él como su hermano Hassan y en particular su padre Alí (sobrino además de yerno de Mahoma) fueron muertos por el partido opuesto sunnita (“ortodoxo”) que aducía que dicho mando le había sido confiado a ellos por Mahoma. Hasta hoy ambas sectas viven enfrentadas. En Paquistán los chiitas representan aproximadamente el 15 % y los sunnitas el 85 %.
En el festival de Muharram los chiitas rememoran la masacre perpetrada contra Hussein y su familia en la batalla de Karbala (arriba se ve una imágen luego de la batalla) Ambas sectas condenan dicho episodio, donde Hussein quedó atrapado por fuerzas numéricamente superiores a las que decidió no obstante enfrentar, antes que deponer lo que él consideraba ser justicia. Tanto chiítas como muchas veces sunitas consideran dicho martirio como un sacrificio universal por la causa de la verdad (muchos han señalado los paralelos con la actitud cristiana hacia el sacrificio de Jesús)
A pesar del luto, el ambiente en Muharram no deja de ser del todo de fiesta. Durante los diez días de Muharram los chiitas celebran lo que equivaldría a sus Fiestas anuales.
Las mujeres cuentan con una libertad que no disfrutan en todo el año. Asisten diariamente a encendidos encuentros vespertinos en los que se rememora el martirio de Hussein. Dichos encuentros se realizan en salones especialmente designados llamados imambarga que la comunidad chiíta mantiene en cada punto del mundo islámico.
Cada noche, con creciente vehemencia que los hace sudar y ocasionalmente perder el tocado (ver fotos pequeñas abajo) los imanes reviven para su audiencia la tragedia de Hussein con lujo de detalles (la sed de las mujeres de su familia, el llanto de los niños, sus fútiles preguntas por el padre) en un tour de force dramático digno del mejor talento histriónico. Con total abandono narrador y audiencia se entregan a la pasión de la historia..
El extranjero puede presenciar 5 o 6 de estos cónclaves diarios por TV. Tiene la rara oportunidad de ver a los comerciantes, taxistas o empleados con los que trata cotidianamente llorando a moco tendido!
En Occidente ocasionalmente un psicólogo cree necesario recordar a los varones que no está mal llorar en público, que el dicho “los nenes no lloran” es un despropósito cultural. Tal recordatorio es inútil en Paquistán. Uno se pregunta que opinarán los chicos que, sentados entre la audiencia, ven a su padres, tíos y abuelos sacudirse en sollozos como un chico cuando mira Bambi…
Definitivamente una actitud menos conflictuada hacia las emociones
Si bien es un festival primariamente chiita, en todos los países islámicos como Paquistán durante esa semana se observa luto y hay al menos dos días de feriado nacional. Durante esa semana no se considera apropiado hacer fiestas ni pasar música fuerte..















0 Respuestas a “Muharram”