
Siguiendo con entradas relacionadas al Islám, la religión de Paquistán.
Una de las cosas que tal vez perturbará inicialmente a un argentino recién llegado aquí, será escuchar el llamado a la oración (Azán) desde todas las mezquitas.
La palabra usada en Paquistán, como la mayoría de los términos religiosos, es de origen árabe y también se la puede ver escrita como Athán, Adán
Imaginemos que las parroquias de Buenos Aires transmitieran en vivo 5 veces al día llamados a la oración comenzando a las 04:30 de la mañana…
..pero no en sincronía.
(Una vez leí un comentario de un viajero musulmán visitando una ciudad cristiana en la Edad Media. A él lo perturbó el sonido de las campanas de todas las iglesias sonando al unísono. Cuestión de costumbres)
De hecho es adrede que el llamado a la oración no sea en sincronía, dejándose unos minutos entre “parroquia” y “parroquia”, para que los feligreses puedan tomarse su tiempo para dirigirse a la mezquita.
No es obligatorio dirigirse a la mezquita, sin embargo, ni orar en el horario indicado.
Puede hacérselo en cualquier lugar (siempre que se apunte en dirección a La Meca).
También puede orarse en cualquier horario (entre un llamado a la oración y el próximo).
Hacerlo a la hora indicada y en el lugar indicado (la mezquita) se considera sin embargo más bendecido..
Se dice que Mahoma instituyó este llamado de oración musulmán como alternativa al llamado de las campanas cristianas y al del cuerno judío..
Todo el mundo sabe que fué Bilal Ibn Raba, un esclavo negro de Etiopía el primer almuédano (en árabe muezín) en convocar a la oración, y su caso se expone como ejemplo de la tolerancia del Profeta a toda raza y color, la universalidad del Islam que traspasa fronteras…
Muchos chicos en Paquistán se llaman Bilal en honor a él (famosamente el hijo de la fallecida Benazir Butho, actual presidente nominal de su partido político)
Se dice que el llamado a la oración resuena permanentemente alrededor del globo sin solución de continuidad, los países islámicos extendiéndose desde el lejano Oriente (Indonesia) hasta el Occidente africano (Marruecos) de modo que uno de los 5 llamados a la oración está resonando en algún punto del planeta durante las 24 horas! (cuando comienza el primero en Indonesia todavía está resonando el último en Marruecos..)
El llamado en sí es algo hermoso. Es en lengua árabe y se lo conoce como azán, adhán, athán u otras variantes. Es el mismo en todas las naciones islámicas con leves variantes. Todo joven paquistaní lo sabe de memoria por haberse criado escuchándolo 5 veces al día!
Consta de 6 frases:
“Dios es más grande (Alá akbar).
Testifico que no hay otro Dios más que Alá.
Testifico que no hay otro profeta que Mahoma.
Ven a la oración.
Ven al éxito.
Dios es más grande.
No hay más Dios que Alá
Cada frase se repite 2 veces. La primera vez en forma más simple, y la segunda en forma más elaborada, con malabarismos vocales en los que cada época, nación y voz en particular ha competido en extensión, textura, estilo, alcanzándose fluctuaciones vocales de más de una octava en una sola frase.
(Existen elementos ultraortodoxos en Arabia Saudita – wahabitas – que consideran semejantes proezas vocales rayanas en la herejía, pues pueden desfigurar las palabras del mensaje).
Hay por lo tanto versiones del azán melancólicas o briosas, desafinadas o virtuosas, dependiendo del talento, la tradición local, las circunstancias, la época (la hora del día?)
Aquí y aquí hay videos ejemplificatorios de mezquitas en distintos países (Singapur y Turquía)
La estructura básica no se ha alterado en milenios del Islám.
Las manos llevadas a los oídos servían para proyectar la voz cuando no existían los micrófonos (el almuédano que realizaba el llamado lo hacía desde los altos minaretes de las mezquitas. Hoy en día lo hacen desde adentro, usando micrófonos, ver foto abajo). Sin embargo, cualquiera que haya tenido que pararse frente a un micrófono conocerá las ventajas del retorno..
Lamentablemente, tampoco conseguí fotos de Paquistán, estas son de otros países…
